XI ENCUENTRO EISC-Resumen

XI ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE LA SOCIEDAD CIVIL

“UN CAMBIO  NECESARIO”

  

La Asociación Española de Fundaciones con el patrocinio de la Fundación ONCE y el apoyo y la colaboración de las Fundaciones Berstelmann, Ramón Areces, Botín, Telefónica, Ignacio Larramendi, SM, CSEV (Centro Superior de Enseñanza Virtual), Repsol, Mapfre, ADECCO, organizó en Madrid los días 15 y 16 de octubre el XI Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil con el lema general “Un cambio necesario”.

Este XI Encuentro Iberoamericano reunió a representantes de primer nivel de entidades no lucrativas (fundaciones y asociaciones) españolas y latinoamericanas con el objetivo de impulsar y fortalecer el papel de la sociedad civil. Durante dos días se reflexionó y debatió sobre las principales cuestiones que preocupan y afectan a las organizaciones de la sociedad civil en el espacio iberoamericano: educación, cultura, empleo, colaboración entre entidades, fortalecimiento del sector, impulso de políticas públicas, nuevas formas de incidencia social, medición de impacto, transparencia y sostenibilidad, innovación. Más de 50 conferenciantes y ponentes realizaron interpretaciones y análisis globales y presentaron experiencias innovadoras sobre cada uno de los temas tratados.

Los Encuentros Iberoamericanos reciben el Premio OCIb

Los Encuentros Iberoamericanos han sido galardonados con el Premio OCIb a la Cooperación Internacional por la labor realizada en la construcción y el desarrollo de un foro de reflexión y debate en el ámbito iberoamericano para el fortalecimiento de las entidades sin fines lucrativos, el impulso de iniciativas y políticas orientadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y por su apelación a la solidaridad para alcanzar una sociedad más justa. La entrega de este Premio tuvo lugar el 14 de octubre, durante el acto de bienvenida del XI Encuentro que se celebró en la sede en Madrid de la Fundación Botín.  Jorge Villalobos, presidente del Consejo Directivo de los Encuentros Iberoamericanos, recibió el Premio de la mano del director del Otoño Cultural Iberoamericano Jaime de Vicente.

El acto de inauguración

En el acto de inauguración del Encuentro de Madrid intervinieron Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de la Fundación ONCE; Javier Nadal, presidente de la Asociación Española de Fundaciones, y Jorge Villalobos, presidente del Consejo Directivo de los Encuentros Iberoamericanos –y presidente ejecutivo del Centro Mexicano para la Filantropía-.

El primer Encuentro Iberoamericano se celebró en Cáceres en 1992 con el lema general “el reto de la sociedad civil iberoamericana” y estuvo organizado por el Centro Español de Fundaciones con el apoyo y la colaboración de la Fundación San Benito de Alcántara. Desde entonces este foro de la sociedad civil se celebra cada dos años en una ciudad de un país iberoamericano. “Han pasado 20 años desde su primer encuentro y ha cambiado mucho la realidad de todos los países, con varios ciclos económicos y evoluciones tecnológicas, pero hay algo constante y es el papel fundamental que la sociedad civil  organizada ha tenido en pro de los más desfavorecidos” afirmó Alberto Durán en su intervención. Durán aseguró que “existe una ciudadanía activa capaz de afrontar nuevos retos, con personas de talento, y es necesario aprovechar estos recursos”. Reclamó más apoyo de las Administraciones Públicas para fomentar la inclusión social de las personas con discapacidad y propiciar un marco jurídico y fiscal más incentivador, que, además, “aumentaría la recaudación fiscal”.

Javier Nadal advirtió que se “está produciendo un cambio geoestratégico que hace que el “Norte” ya no sea tan “Norte” y el “Sur” ya no sea tan “Sur”, como se está viendo actualmente en Latinoamérica, que está creciendo de manera notable, y en los países desarrollados el bienestar social ya no es el mismo que hace años”. El presidente de la AEF afirmó que la sociedad civil “necesita articularse mejor para dar respuesta a las nuevas necesidades sociales y culturales”, más aún cuando se observa “una creciente debilidad de la política y que vivimos en la era de las telecomunicaciones y las redes sociales. Las formas de actuar clásicas de la acción social en la actualidad son insuficientes, por eso es necesario el cambio en nuestras organizaciones.

Jorge Villalobos hizo un detallado repaso a los diez Encuentros celebrados señalando el momento de cambio que se vivía en el mundo en el año 1992, al que comparó con el que estamos viviendo en la actualidad: “En estos 20 años la sociedad ha cambiado mucho, pero sobre todo ha cambiado el sentimiento y la conciencia de lo público, especialmente con la existencia y el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación”. Villalobos afirmó que nos encontramos en un nuevo escenario “que afecta a las mayorías”, que es necesario un cambio profundo, y que las entidades de la sociedad civil “tenemos que ser el principal motor que lo promueva”. Según Villalobos “los Encuentros Iberoamericanos de la Sociedad Civil responden a un movimiento de ciudadanía solidaria que pide y reclama ese cambio necesario”.

Los retos de la sociedad civil en tiempos de cambios

Enrique Iglesias, secretario general de la SEGIB (Secretaria General Iberoamericana), realizó la conferencia inaugural destacando el creciente papel que está adquiriendo la sociedad civil en los últimos años, su fuerza y su protagonismo en todos los ámbitos de la vida pública y privadas. Iglesias reconoció y reclamó una sociedad mundial más educada, con clases medias en expansión, en la que las minorías se organicen para reclamar pacífica y civilizadamente sus derechos, “en un mundo el que los medios de comunicación coloquen a la sociedad en el núcleo central, dentro de un fenómeno social como es la actual situación de crisis”. Según Iglesias, “la crisis actual dará lugar a una nueva sociedad, a una nueva economía en el conocimiento, y a un nuevo sistema de relaciones internacionales”.

Enrique Iglesias alertó sobre el hecho de que una de las “expresiones más difíciles” de la sociedad civil en estos momentos está en la juventud, “en su miedo y preocupación de no ser integrados en la sociedad”, y en el ambiente de inseguridad e incertidumbre que esto genera: “Los jóvenes no encuentran un lugar en la sociedad actual”. Ante esta grave situación, Iglesias advierte de que una de las grandes tareas de la sociedad civil para los próximos años en nuestros países es aportar y devolver seguridad y certeza a las nuevas generaciones: “Las preocupaciones de los jóvenes hay que tomarlas con mucho respeto porque son la sociedad del futuro”. Según el secretario general de la SEGIB, “la educación, la solidaridad y la comunicación serán básicas para salir de la crisis”, y enfatizó que “una sociedad civil poderosa infunde un gran poder a la democracia, así como capacidad de diálogo y reivindicación de lo público”.

 

PRIORIDADES: Educación, cultura y empleo.

La directora de la Fundación Bertelsmann, Michaela Hertel, inició este bloque temático destacando la importancia del “triángulo educación, cultural y empleo muy interrelacionado a la hora de conseguir que las sociedades progresen y crezcan”, y presentando al conferenciante introductorio Álvaro Marchesi, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Marchesi se refirió a la educación como una prioridad para el desarrollo y la cooperación, y se mostró “optimista sobre su futuro en Latinoamérica por los avances que se están produciendo y por los que se prevén en el medio plazo”. Sin embargo, al mismo tiempo recordó “las graves carencias a los que se enfrenta la educación en el espacio iberoamericano: en nuestros países existen riquezas enormes, pero se necesita una educación sostenible para desarrollar estas riquezas”, y señaló “las profundas desigualdades que afectan a los niveles de educación, siendo las clases más bajas las que sufren un mayor abandono escolar”. Como factores imprescindibles para lograr una educación de calidad mencionó la necesidad de un contexto social y un compromiso familiar favorables; el tiempo dedicado al estudio; el diseño de la educación y de su gestión; el funcionamiento de los profesores y las escuelas; y, por último, el interés y el compromiso de los propios alumnos.

 

La educación como clave de desarrollo

En este panel, presidido por Leoncio Fernández, director de la Fundación SM, y moderado por José María Alvira, secretario general de FERE, intervinieron Alejandro Tiana, director del Centro de Altos Estudios Universitarios de la Organización de Estados Iberoamericanos, María Victoria Angulo, directora de la Fundación Empresarios por la Educación (Colombia), María Antonio Casanova, experta en educación inclusiva y asesora de la Red Europea de Educación, e Ilich Ortiz, Asesor de programas de la Campaña Latinoamericanas por el derecho a la educación (CLADE).

Tiana afirmó que el principal reto de la educación para el futuro es “conseguir que se perciba socialmente que formarse vale la pena, tanto individual como colectivamente”. “La educación realiza una función decisiva para el desarrollo del capital humano”, dijo Tiana, “y no existen sustitutos fáciles a la falta de educación”. Tiana advirtió sobre el problema que plantea la expansión educativa: los países iberoamericanos han aumentado el nivel educativo de su población  incrementando el número promedio de años de escolarización. En este contexto, el principal reto lo sitúa en “la generalización de la educación secundaria inferior y la expansión de la secundaria superior”. Tiana subrayó que las líneas “más prometedoras” para la reforma educativa serían el incremento de accesos de estudiantes a niveles educativos postobligatorios y superiores; la mejora del acceso y de las condiciones escolares para grupos favorecidos; el aumento de la asistencia escolar y del tiempo dedicado al aprendizaje por alumnado; y la mejora de la calidad de la docencia y de la enseñanza.

María Victoria Ángulo se centró en el papel de las organizaciones del tercer sector en el ámbito de la educación, señalando que esa función debe considerarse como “una inversión social segura”. Según Ángulo, hablar de educación es “hablar de equidad, inclusión, movilidad social, libertad, derechos fundamentales y la posibilidad de elección”. “La educación, la cultura y las competencias ciudadanas son las herramientas del futuro”, afirmó Ángulo, y llamó la atención sobre el hecho de que ésta “no es sólo una responsabilidad del gobierno, ya que el capital humano fortalece el sistema económico de una nación, la inversión en educación es de todos, a pesar de que se invierta menos de lo que se debería”.

María Antonia Casanova presentó y explicó el trabajo que realiza la Red Europea de Educación Inclusiva y Discapacidad promovida por la Fundación ONCE. Se pretende que esta red constituya un tejido real para logar que la educación de calidad llegue a todas las personas con el objetivo de alcanzar finalmente su inserción laboral.

Ilich Ortiz explicó en qué consiste CLADE y la labor que realiza en favor del derecho a la educación en el espacio iberoamericano. Reclamó justicia tributaria para todas las políticas públicas que regulen la educación, y denunció que, en la actualidad, los gobiernos de América Latina no cumplen con los requisitos “más elementales” para que sea posible una educación de calidad.

La cultura como eje dinamizador de la sociedad

 En este panel, que estuvo presentado y moderado por Carlos Paramés, consejero de la Fundación Philppe Cousteau, intervinieron María Do Ceu Ramos, secretaria general de la Fundación Eugenio de Almeida (Portugal), Nelson Savioli, superintendente ejecutivo de la Fundación Roberto Marinho (Brasil), José Virgilio Leal da Figueirido, presidente del Instituto Arte no Dique de Brasil, y Estela D’Angelo, presidenta de la Asociación Española de Lectura y Escritura (AELE).

María Dolores Do Ceu Ramos habló del papel de la cultura como instrumento de desarrollo que “organiza, relaciona y consolida ideas al tiempo que hace avanzar a la sociedad”.  Recordó que las industrias culturales generan en la actualidad el 3,3% del PIB de la Unión Europea mientras que los presupuestos generales del Estado en países como España, Italia y Portugal destinan sólo entre el 0,2% y el 0,3% a partidas de carácter cultural. Según María Do Ceu Ramos  la cultura es “uno de los factores más influyentes en el proceso de modernización y evolución de las sociedades y como actividad económica favorece la realización de iniciativas y proyectos que crean riqueza y desarrollo”.

Nelson Savioli, superintendente de la Fundación Roberto Marinho (Brasil), dio a conocer la experiencia del proyecto  “Salas Futura”, cuyo objetivo es promover la convergencia y la integración con las entidades locales de las favelas en Brasil. Este proyecto se está llevando a cabo para que estas zonas deprimidas puedan desarrollarse a través de la creatividad y el intercambio de conocimientos entre jóvenes, educadores y comunidades. El programa estimula y potencia habilidades y competencias en compromiso ciudadano, generación de renta, fomento de la lectura, teatro, artes plásticas, etc. En esta misma línea de acción, el presidente del Instituto Arte no Dique de Brasil, José Virgilio Leal da Figueirido, presentó los “Espacios Más Cultura”, iniciativa que trata de promover la mejora de la calidad de vida de la población que vive en situación de exclusión social a través de la formación profesional y la realización de talleres y espacios dedicados al cine, la música y la danza.

Estela D’Angelo explicó el proyecto “Escribir como lectores”, promovido por la Fundación SM en colaboración con AELE. Con este proyecto se esta fomentando la creación de una “comunidad de lectores y escritores en la que la literatura pueda ser compartida en diferentes situaciones de la vida cotidiana. Más de 13.000 estudiantes se han beneficiado ya de este proyecto cultural. Xavier Ajejo abogó por que el sector no lucrativo tenga más presencia y visibilidad en internet y más participación en el conocimiento global: “Se puede decir que lo que no está en la World Wide Web no existe, pero habría que añadir: y si está puede que tampoco exista, que no se vea. La visibilidad depende del conocimiento y buen uso de la normativa internacional y de una política con directrices claras y firmes”. Ajenjo explicó el enorme potencial para el desarrollo cultural de la tecnología Linked Open Data que permite compartir archivos “abiertos y públicos” en internet vinculados de una forma diferente para que se pueda navegar mediante “conceptos o nombres” y no a través de una URL. Se trata de un nuevo sistema de identificación de recursos y organización del conocimiento que está siendo impulsado por la Fundación Ignacio Larramendi.

 

Empleo, emprendimiento, emprendedores.

Este panel, presidido por Francisco Mesonero, director de la Fundación ADECCO, y moderado por el periodista Toni Garrido, contó con la participación de Roberto Pizarro, presidente ejecutivo de la Fundación Carvajal (Colombia), Carlos Álvarez, vicepresidente y fundador de SECOT, María Zapata, directora de Ashoka España, y Miliuska Bornaz, gerente de Human Capital Solutions Adecco Perú.o

Francisco Mesonero señaló que en España “no existe la cultura de movilidad geográfica que deberíamos tener, sobre todo en unos momentos en los que lo mejor para nuestros jóvenes es salir fuera para buscar empleo”. Recordó el problema que plantea el progresivo envejecimiento  de la población: “Nuestra pirámide demográfica ha cambiado de signo y el 45% de los desempleados de este país es mayor de 45 años”.

Roberto Pizarro afirmó que lo más importante para generar empleo en un mercado de trabajo inclusivo es mediante “búsqueda permanente de la calidad, el cumplimiento de los compromisos y el establecimiento de precios adecuados”. La Fundación Carvajal trabaja con comunidades pobres en Colombia con el objetivo de ayudarles a encontrar empleo y nuevas oportunidades. Carlos Álvarez explicó la labor que está llevando a cabo SECOT en materia de inserción laboral: “Si conocen a emprendedores que necesitan apoyo o a microempresas que quieren mejorar su negocio, aconséjeles que acudan a SECOT. Si conocen a prejubilados o jubilados bien formados y con vocación de ejercer un voluntariado activo y profesional ayudando a emprendedores y empresas, háblenles de SECOT. Si viven en un país en el que no existe una entidad similar a SECOT, piensen en promoverla”. La mayor parte de los seniors son titulados superiores que han ocupado puestos de responsabilidad en empresas, “pero no es lo mismo dirigir un equipo que ayudar a un emprendedor o microempresario; ser un buen “asesor” requiere trabajar con método y elaborar informes claros y útiles. Con este fin se aplican procedimientos y controles de calidad”

Por su parte, María Zapata aseguró que “el emprendedor social combina las habilidades propias del emprendedor con una capacidad extraordinaria para resolver problemas”. Los emprendedores sociales, según Zapata, “no utilizan el beneficio económico como medida de su impacto sino el número de personas que han conseguido mejorar gracias a su trabajo o las que han ayudado a cambiar su vida”. Los emprendedores sociales trabajan con modelos innovadores para mejorar la empleabilidad de colectivos en riesgos de exclusión o de difícil empleabilidad.

 

ENTORNOS:

Rodolfo Borghi, presidente del Consejo Consultivo de la Federación de Fundaciones Argentinas, abrió esta sesión plenaria y presentó al conferenciante Rubén Aguilar Valenzuela, director general de AFAN, Consultores Internacionales (México).  Rubén Aguilar hizo una aproximación a las “megatendencias” para los próximos años y apuntó, con cifras y datos, cuales son los principales problemas que tienen actualmente las sociedades iberoamericanas. En el plano político,  defendió la idea de que es necesario incrementar los niveles de participación ciudadana en la construcción de la gobernanza y en el desarrollo de las organizaciones de la sociedad civil frente a los poderes públicos como actores independientes en la construcción de lo público, interlocutores reconocidos con capacidad de incidencia en el diseño de las políticas públicas de los gobiernos.

En el ámbito social, afirmó que es necesario elevar los niveles de confianza y ajustar las iniciativas de carácter social y cultural a los nuevos problemas; es necesario propiciar el trabajo en red y participar activamente en los procesos de globalización; fomentar la cultura de la solidaridad y la transparencia de las instituciones.

 

Colaboración.

 Jaime de Vicente, director del Otoño Cultural Iberoamericano, presidió este panel que estuvo moderado por Guillermo Carvajalino, director de la Fundación para el Desarrollo Industrial de las Organizaciones Sociales (Colombia). Intervinieron: Luciano Poyato, presidente de la Plataforma del Tercer Sector,  Martín Eusebio  Alonso Cisneros, presidente del Consejo de la Fundación del Empresariado Chihuahuense (México), Luis Cayo Pérez Bueno, presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad –CERMI-, Gabriela Bighetti, directora de la Fundación Telefónica en Brasil, y Raúl Medina Mora, presidente patrono del Nacional Monte de Piedad (México).

En este panel se puso de relieve la importancia del establecimiento de alianzas entre las organizaciones de la sociedad civil como la vía más adecuada para multiplicar los esfuerzos y mejorar los resultados de sus programas y actividades. En torno a esta idea giraron las intervenciones de Gabriela Bighetti, dando a conocer las experiencias de la Fundación Telefónica en Brasil, y Raúl Medida, haciendo lo propio con la labor que está llevando a cabo el Nacional Monte de Piedad en México.

 

Luciano Poyato defendió la necesidad de establecer alianzas y pactos en materia de política social y abogó por la unidad de acción entre las distintas entidades que agrupan y representan al sector no lucrativo argumentando que esta unidad multiplicará los resultados de sus demandas y aspiraciones. En opinión de Luis Cayo Pérez Bueno, “en la actualidad existe un debilitamiento de los Estados y es el momento de la sociedad civil para sustituir esa parte que el Estado está perdiendo”.

 

Impulso de políticas públicas.

 Este panel estuvo presidido y moderado por José Luis Piñar vicerrector de Relaciones Internacionales de la Universidad San Pablo CEU y miembro del Consejo Asesor de la AEF, y contó con las intervenciones de Jaime Montalvo, presidente de la Fundación Ayuda en Acción, Consuelo Castro, directora jurídica del Centro Mexicano para la Filantropía, André Degenszajn, gerente de programas del Grupo de Institutos, Fundaciones y Empresas (Brasil), e Isabel Peñalosa, jefa de la Asesoría Jurídica y Fiscal de la AEF.

Existe un amplio consenso social y político en torno a la idea de que es imprescindible consolidar una estrecha relación entre los conceptos de participación, marco regulatorio y transparencia para que se produzca un adecuado desarrollo de las organizaciones de la sociedad civil.  Jaime Montalvo, en este sentido, manifestó su apuesta decidida por una sociedad civil “fuerte y poderosa” que sepa actuar “con inteligencia en distintas situaciones”. Y para que esto sea así son necesarios marcos jurídicos estimulantes, que generen seguridad y confianza en el sector, que sirvan para favorecer la creación de organizaciones sólidas y competentes.  Isabel Peñalosa se refirió a las principales aspiraciones y demandas del sector fundacional en España y a la labor que está realizando la AEF ante las administraciones públicas y los grupos políticos, y destacó la importancia de la participación activa del sector de forma especial en estos momentos en el proceso de elaboración de la futura Ley de Mecenazgo anunciada por Gobierno. Consuelo Castro y André Degenszajn dieron a conocer el trabajo que se está haciendo en México y en Brasil para lograr un marco jurídico y fiscal que ajuste a las necesidades del sector.

 

Nuevos actores y nuevas formas de incidencia social y política.

Rafael Guardans, presidente ejecutivo de FUNDESO, presidió y moderó este panel en el que participaron Luis Casal, presidente de la Fundación Melior, David Cabo, patrono fundador y secretario de la Fundación Ciudadana Civio, Francisco Polo, director de Change.org, y Olivier Schulbaum, Goteo y Fundación Fuentes Abiertas.

En este panel se analizaron y valoraron los nuevos actores que están surgiendo como consecuencia de los cambios sociales que se están produciendo. Una de esas nuevas tendencias la explicó el director de Change.org en España, Francisco Polo. Según Polo, “internet está cambiando las relaciones de poder entre los actores clásicos”. A su juicio, el medio on line ha modificado ya las formas de liderazgo, la distribución de las causas por las que se lucha y la inmediatez en la consecución de recompensas. Luis Casals coincidió con Polo al señalar que las nuevas formas de estar presentes en la Red “están yendo hacia un activismo participativo en el que los ciudadanos se quieren involucrar, y que, además, facilitan su empoderamiento”. Por su parte, David Cobo denunció la falta de transparencia como el principal problema de información en España, y llamó la atención sobre la necesidad de contar con una Ley de acceso a la Información. Oivier Schulbaum abogó por la promoción de la inversión co-responsable en proyectos respaldados por las organizaciones de la sociedad civil, así como la financiación colectiva para la puesta en marcha de proyectos e iniciativas de activismo ciudadano que “creen comunidad”.

 

FORTALECIMIENTO Y VISIBILIDAD.

Leo Voigt, director del Instituto Vonpar (Brasil) presidió la sesión plenaria de este bloque temático y presentó al conferenciante Eduardo Szazi, miembro del Consejo Consultivo de la Internacional Center of non Profit Law (Brasil). Según Szazi, “la legitimidad, la gobernanza y la transparencia deberían regir la acción de las organizaciones de la sociedad civil”. El fortalecimiento y la visibilidad son dos conceptos que deberían guiar el trabajo de las organizaciones sociales. Según Szazi, “una sociedad civil global responde mejor ante las dificultades”, por eso, a su juicio, las entidades no lucrativas han de esforzarse por lograr una mayor integración y coordinación de sus proyectos y actividades en la búsqueda de soluciones globales. Además, han de ser capaces de transformarse, adaptándose a las nuevas realidades, y evaluar correctamente los resultados de sus acciones.

 

Medición de Impacto

 Miguel Antonio Gaitán, director de la Fundación Pantaleón (Guatemala),  presidió este panel que estuvo moderado por Luisa Mariana Pulido de Sucre, vicepresidenta ejecutiva de la Fundación Eugenio Mendoza (Venezuela). Participaron como ponentes Luis Jerónimo, de la Fundación Calouste Gulbenkian (Portugal), Javier García Cañete, director del Observatorio de Tendencias de la Fundación Botín, Juan Domingo, director del Instituto de Calidad de las ONG, y Axel Barceló, director ejecutivo de Incubando Salud (Argentina).

En los últimos años muchas entidades han desarrollado iniciativas de medición de actividades y de evaluación del impacto, lo que demuestra la importancia que conceden a esta actividad. Existe una mayor conciencia sobre el valor y la utilidad de los esfuerzos dirigidos a evaluar y medir el impacto generado por la actividad de una fundación. En un contexto de crisis económica como el actual, conviene que el proceso de rendición de cuentas sea riguroso, pues ya no es suficiente con hacer una labor, sino que hay que demostrar que se consiguen resultados. En este panel se mostraron diferentes experiencias de medición de impacto en distintos ámbitos de actividad.

Transparencia y sostenibilidad

 Este panel, presidido por Francisco Aylwin Oyarzum, director ejecutivo de la Fundación Telefónica en Chile y moderado por Carmen Pombo, directora de la Fundación Fernando Pombo, contó con las intervenciones de Helio Mattar, presidente del Instituto Akatu para el Consumo Consiente (Brasil), Patricia de Roda, directora de la Fundación Lealtad, Anabel Cruz, directora del Instituto de Comunicación y Desarrollo (Uruguay), Eduardo Guijarro, miembro de la Coordinadora de ONG de Desarrollo, y Claudia Remiao Franciosi, gerente de la ong Parceiros Voluntários (Brasil).

 Helio Mattar se refirió al resurgir de las movilizaciones ciudadanas debido, en su opinión, a la decepción generalizada de la ciudadanía ante la política: “Decepcionadas, las personas renuncian a la militancia partidaria y buscan, fundamentalmente los jóvenes, las soluciones que la política les niega”. Mattar dijo que hay que avanzar hacia un modelo social sostenible para el que serán necesarios cambio sociales, pero unos cambios que “sólo ocurrirán si hay una masa crítica de actores sociales con voluntad y conciencia para propiciarlos”.

Patricia de Roda argumentó la necesidad de establecer y desarrollar un sistema de rendición de cuentas eficaz que logre mejorar la transparencia de las entidades no lucrativas. Para alcanzarlo, según de Roda existen dos vías posibles: la autorregulación y la evaluación independiente. Anabel Cruz mostró el estado de situación de ambos conceptos en América Latina y destacó que se trata de cuestiones relativamente recientes en el debate público y que todavía existe una brecha importante entre la teoría y la aplicación práctica. Señaló que la rendición social de cuentas otorga legitimidad y visibilidad y es un adecuado medidor del impacto social de sus programas y actividades.

Para Eduardo Guijarro el gran desafío para nuestra entidades es “ser capaces de contar lo que hacemos de una manera comprensible, honesta y transparente y no caer en el riesgo de perdernos en una rendición de cuentas que no llegue a los interesados”. Claudia Remiáo dio a conocer la experiencia que sobre esta materia están teniendo en Parceiros Voluntarios. Para esta organización lo más importante es “el desarrollo humano y satisfacer las demandas sociales de las comunidades en las que trabajamos”. Su labor se centra en alcanzar “efectividad, plasmada en los resultados obtenidos; eficiencia, centrada en la economía de esfuerzos y recursos; y eficacia, reflejada en los cambios que se logran”.

 

 

Innovación

Bernardo Díaz Salinas, director general adjunto del Centro Superior para la Enseñanza Virtual, presidió este panel que estuvo moderado por Juan Luis Cano, de la Fundación Gomaespuma, y contó con la participación de Elena Martín, coordinadora de programas de Idealistas.org, Ricard Valls, socio director en Zohar Consultoría y Marketing Social, Mercedes Valcárcel, patrona de la Fundación Tomillo, Ángel Sola, responsable de comunicación y social media de la Fundación CiberVoluntarios, y Marisol García Ruiz, directora de la Fundación Hazloposible.

La innovación como concepto de creación y asimilación de nuevas prácticas sociales en distintos ámbitos fue analizada y valorada desde distintos enfoques. Elena Martín y Ángel Sola explicaron en qué consisten los proyectos que realizan a través de Idealistas.org y CiberVoluntarios y mostraron su impacto social, ambos basados en procedimientos y métodos innovadores. Por su parte, Ricard Valls argumentó, sobre la base de una reciente encuesta realizada, que ahora la innovación social se ha convertido en una prioridad para la sociedad civil, casi en la “única opción posible”.

En su intervención, Mercedes Valcárcel habló de las oportunidades que ofrece la innovación en productos financieros centrándose en lo que, a su juicio, son los principales retos de los programas sociales: La tendencia de los programas a persistir indefinidamente; la carencia de evaluaciones rigurosas que impiden conocer realmente qué es mejorable; y el hecho de que las organizaciones sean recompensadas por asociarse a modelos predeterminados y no por mejorar en su labor.

 

El cambio lo hace la sociedad civil

El presidente del Consejo Rector de Transparencia Mexicana, Federico Reyes, pronunció la conferencia de clausura. Reyes se refirió a la peligrosa tendencia del ser humano de huir de sus responsabilidades sociales y centró su discurso en la necesidad de “comprometerse con una actitud solidaria. Este compromiso “debe permanecer y durar porque éste es el único camino que realmente puede cambiar el curso de los acontecimientos”, y advirtió de que si no lo reforzamos y fortalecemos, convencidos de su importancia y valor en nuestras sociedades, “aparecerá de nuevo entre nosotros esa tentación humana que nos lleva a huir de nuestras responsabilidades”. “Evadirse significa no encarar la realidad” y dejarse llevar por esta vía es tanto como “romper el sentido de la comunidad, por lo que el eje cambiaría y predominaría sólo el individuo” (se incluye el texto íntegro de la conferencia de Federico Reyes en la sección “Documentos”).

 

20 años de Encuentros Iberoamericanos: diálogo  Sáenz de Miera / Arango

Antonio Sáenz de Miera, ex presidente del Centro de Fundaciones y uno de los principales fundadores y promotores del “movimiento” de estos Encuentros Iberoamericanos de la Sociedad Civil, y Manuel Arango, presidente honorífico del Centro Mexicano para la Filantropía y miembro del consejo consultivo de los Encuentros,  intervinieron en una sesión especial, moderada por Rafael Guardans, para hacer una reflexión sobre el valor y el sentido de este espacio de análisis e intercambio de experiencias del sector no lucrativo iberoamericano iniciado hace 20 años.

Después de hacer un breve repaso a la historia de estos 20 años y referirse al “espíritu” que se generó en el primer Encuentro celebrado en Cáceres,  Sáenz de Miera llamó la atención sobre el riesgo “evidente” de que la sociedad civil sea utilizada políticamente mediante la subvenciones públicas. Defendió el principio de subsidiariedad como el punto de referencia que han de seguir nuestras organizaciones para mantener un adecuado equilibrio en la necesaria relación con las instituciones públicas: “Las organizaciones de la sociedad no deben entrar en la política “partidista”.  Manuel Arango centró su intervención en el futuro, en la necesidad de renovación en nuestras organizaciones y de cambio en nuestras sociedades: “La sociedad civil empieza a adquirir un mayor protagonismo y para poder hacer los cambios necesarios  tiene que hacer política”. Según Arango, el equilibrio social  es la verdadera riqueza de nuestras sociedades, “hay que mantenerlo y defenderlo para poder crear una sociedad más justa” y concluyó diciendo que la sociedad civil “tiene un enorme potencial de desarrollo en los próximos años pero tenemos que saber gestionarlo”.

 

CLAUSURA.pp

En la clausura del Encuentro de Madrid  intervinieron Javier Nadal, presidente de la AEF, Jorge Villalobos, presidente del Consejo Directivo de los Encuentros Iberoamericanos, Rafael Guardans, presidente ejecutivo de FUNDESO, y Juan Andrés García, director de la AEF y secretario ejecutivo de los Encuentros Iberoamericanos.

Jorge Villalobos pasó el testigo de la presidencia del Consejo Directivo a la venezolana Luisa Mariana de Pulido, vicepresidenta ejecutiva del  la Fundación Eugenio Mendoza, y primera mujer que ostenta este cargo. Villalobos dijo que los Encuentros Iberoamericanos “están más vivos que nunca y expresó su convicción de que hay que abrir puertas a nuevas ideas, a nuevos grupos, y a las nuevas posibilidades de comunicación que ofrece internet, sobre todo es necesario abrir este espacio a los jóvenes”. Luisa Mariana Pulido, quien será la presidenta del Consejo Directivo durante los dos próximos años, se refirió a los Encuentros Iberoamericanos como “un movimiento vivo, independiente, comprometido, que no cuenta con el control de ninguna organización y eso le da un valor especial”. Javier Nadal hizo hincapié “en la necesaria reinvención de las organizaciones de la sociedad civil y en la oportunidad que la crisis representa para hacer una profunda reflexión interna”.

Rafael Guardans dio a conocer los acuerdos adoptados por el Consejo Directivo en su reunión del 14 de octubre y Juan Andrés García leyó las conclusiones finales del XI Encuentro. Según estos acuerdos, el próximo Encuentro Iberoamericano celebrará en 2014 en México y la reunión preparatoria del Consejo Directivo tendrá lugar en Brasil en 2013.

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